
sexta-feira, 30 de julho de 2010
ANSEIOS

sexta-feira, 23 de julho de 2010
Te Amo
Te amo,
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.
Te amo
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo…
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.
Te amo…
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.
Te amo,
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo.
[Gian Franco Pagliaro]
sábado, 17 de julho de 2010
Puedo escribir los versos más tristes esta noche...
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo : 'La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos'.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche immensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos arboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto al amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque ésta sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda
quinta-feira, 15 de julho de 2010
A Ostra

Ela dormia tranqüila sob as águas,
Nada pedia,
Nada exigia,
Nem mesmo conhecia nada.
Até o dia em que a tiraram dali
E ela pôde ver o sol,
O céu,
Sentir calor.
Foi um instante apenas
Mas custou-lhe a vida.
O fundo do mar não será como outrora,
Traz na carne uma ferida, agora,
Que precisa ocultar.
E na luta insana contra o sofrimento,
No esforço ingente
De voltar a ser feliz,
Sobre a ferida faz nascer a pérola,
Muitos serão ricos,
Alguém será mais bela
E a pobre ostra oculta a cicatriz.
Ah! Se o coração também soubesse
Transformar em gema a dor que nele existe,
O mundo estaria cheio de tesouros
E eu não escreveria uma canção tão triste!
Myrtes Mathias
Eterno Drama
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terça-feira, 13 de julho de 2010
EU

segunda-feira, 19 de abril de 2010
Morada

Moro nas retinas do poeta que sonha
No ardor do corpo que estremece
Na beleza da criança risonha
No cansaço que, de repente, adormece.
Moro na magia do dia que nasce
No encantamento do sol se pondo
Na esperança perdida que renasce
No medo que, aflita, escondo.
Moro nas flores que perfumam teu caminho
No vento suave que afaga tua face
Na emoção do sonho que acarinho
Na altivez que não permite que eu me amordace.
Moro nas águas do rio que te refrescam
No sagrado alimento que te sacia
Na bravura daqueles que pescam
Na alvura da pele macia.
Moro nas folhas molhadas de orvalho
No calor que afogueia o rosto
No desejo que, insana, amortalho
No espírito arrasado e recomposto.
Moro na curva da estrada bendita
No sorriso que, repentinamente, enternece
Na força daquele que acredita
Nas mãos que se unem em prece.
Moro no ar que tu respiras
Na música que nos dá saudade
Na grandeza daquilo que mais aspiras
No imenso encanto de uma amizade.
Moro em todo canto, em cada parte,
Em cada vislumbre de magia
Moro naquele que nada tem e ainda reparte
Moro em ti, pois meu nome é POESIA.
Última Inspiração

Enquanto o homem trabalha, corre e se cansa
Na luta diária, na busca frenética,
Louca e sem esperança...
O poeta descontente se esconde,
A inspiração que tão fácil lhe aflorava
Simplesmente já não responde...
O poeta morre lentamente
De forma contundente,
Pelas palavras esquecidas na gaveta,
Na estante, na mesa, na alma, no coração...
Vendo o tempo escorrer pela ampulheta,
Chora os sonhos perdidos na sua acomodação.
O poeta sensível, de pena instigante,
Torna-se vazio, desabitado da poesia...
Ele, que já fora dono da palavra cativante,
Vê que agiu de forma insana e perdeu toda a magia...
Então, quer retornar, voltar ao ponto de partida,
E acha que pode, e pensa que ressuscita,
Mas no último suspiro, sem alarde,
Entre as lágrimas que escorrem,
Em lenta agonia, percebe ser muito tarde...
Lígia Spengler
quinta-feira, 11 de março de 2010
Canção para um Desencontro


