
Se essa distância homérica enlouquece
Oldney Lopes ©
Se essa distância homérica enlouquece
Oldney Lopes ©
Fernando Pessoa
Amadureço
na palavra
que amadurece.
Entre fibras, sangue, desejo,
que intumesce.
No amor
onde cresço, me acresço,
eis a messe.
Nivelar
é navalhar a liberdade.
E viver é longa estrada,
é recôndita vontade
dita e não dita:
vocábulo,
coágulo.
Amadurecer.
Lúcido,
lúdico.
Na maravilha.
Na armadilha.
Amadurecer no âmago.
O âmago amargo.
O amargo âmago, amado.
Amadurecer o âmago armado
do tempo esplêndido da alegria.
Mas também do tempo da amargura
que estraçalha
e desconfia.
Amadurecer.
A áspera saliência e rubra.
A macia maçã
do recôndito impulso.
Lindolf Bell
(do livro “O Código das Águas”)
Te amo,
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.
Te amo
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo…
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.
Te amo…
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.
Te amo,
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo.
[Gian Franco Pagliaro]
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo : 'La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos'.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche immensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos arboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto al amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque ésta sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda
Ela dormia tranqüila sob as águas,
Nada pedia,
Nada exigia,
Nem mesmo conhecia nada.
Até o dia em que a tiraram dali
E ela pôde ver o sol,
O céu,
Sentir calor.
Foi um instante apenas
Mas custou-lhe a vida.
O fundo do mar não será como outrora,
Traz na carne uma ferida, agora,
Que precisa ocultar.
E na luta insana contra o sofrimento,
No esforço ingente
De voltar a ser feliz,
Sobre a ferida faz nascer a pérola,
Muitos serão ricos,
Alguém será mais bela
E a pobre ostra oculta a cicatriz.
Ah! Se o coração também soubesse
Transformar em gema a dor que nele existe,
O mundo estaria cheio de tesouros
E eu não escreveria uma canção tão triste!
Myrtes Mathias